
Propio Comentario Nota exegética Orientaciones para la celebración
| ANTÍFONA DE ENTRADA | Cfr. Dan 3,31.29.30.43.42 |
Podrías hacer recaer sobre nosotros, Señor, todo el rigor de tu justicia, porque hemos pecado contra ti y hemos desobedecido tus mandatos; pero haz honor a tu nombre y trátanos conforme a tu inmensa misericordia.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que con tu perdón y tu misericordia, nos das la prueba más delicada de tu omnipotencia, apiádate de nosotros, pecadores, para que no desfallezcamos en la lucha por obtener el cielo que nos has prometido. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
Ojalá que todo el pueblo de Dios fuera profeta.
Del libro de los Números: 11,25-29
En aquellos días, el Señor descendió de la nube y habló con Moisés. Tomo del espíritu que reposaba sobre Moisés y se lo dio a los setenta ancianos. Cuando el espíritu se posó sobre ellos, se pusieron a profetizar.
Se habían quedado en el campamento dos hombres: uno llamado Eldad y otro, Medad. También sobre ellos se posó el espíritu, pues aunque no habían ido a la reunión, eran de los elegidos y ambos comenzaron a profetizar en el campamento.
Un muchacho corrió a contarle a Moisés que Eldad y Medad estaban profetizando en el campamento. Entonces Josué, hijo de Nun, que desde muy joven era ayudante de Moisés, le dijo: "Señor mío, prohíbeselo". Pero Moisés le respondió: "¿Crees que voy a ponerme celoso? Ojalá que todo el pueblo de Dios fuera profeta y descendiera sobre todos ellos el espíritu del Señor".
Palabra de Dios.
| SALMO RESPONSORIAL | Del salmo 18 |
R/. Los mandamientos del Señor alegran el corazón.
La ley del Señor es perfecta del todo
y reconforta el alma;
inmutables sor las palabras del Señor
y hacen sabio al sencillo. R/.
La voluntad de Dios es santa
y para siempre estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. R/.
Aunque tu servidor se esmera
en cumplir tus preceptos con cuidado,
¿quién no falta, Señor, sin advertirlo?
Perdona mis errores ignorados. R/.
Presérvame, Señor, de la soberbia,
no dejes que el orgullo me domine;
así, del gran pecado
tu servidor podrá encontrarse libre. R/.
SEGUNDA LECTURA
Sus riquezas se han corrompido.
De la carta del apóstol Santiago: 5,1-6
Lloren y laméntense, ustedes, los ricos, por las desgracias que les esperan. Sus riquezas se han corrompido; la polilla se ha comido sus vestidos; enmohecidos están su oro y su plata, y ese moho será una prueba contra ustedes y consumirá sus carnes, como el fuego. Con esto ustedes han atesorado un castigo para los últimos días.
El salario que ustedes han defraudado a los trabajadores que segaron sus campos está clamando contra ustedes; sus gritos han llegado hasta el oído del Señor de los ejércitos. Han vivido ustedes en este mundo entregados al lujo y al placer, engordando como reses para el día de la matanza. Han condenado a los inocentes y los han matado, porque no podían defenderse.
Palabra de Dios.
| ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO | Cfr. Jn 17,17 |
R/. Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad. R/.
EVANGELIO
El que no está contra nosotros, está a nuestro favor. - Si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela.
+ Del santo Evangelio según san Marcos: 9,38-43.45.47-48
En aquel tiempo, Juan le dijo a Jesús: "Hemos visto a uno que expulsaba a los demonios en tu nombre, y como no es de los nuestros, se lo prohibimos". Pero Jesús le respondió: "No se lo prohiban, porque no hay ninguno que haga milagros en mi nombre, que luego sea capaz de hablar mal de mí. Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor.
Todo aquel que les dé a beber un vaso de agua por el hecho de que son de Cristo, les aseguro que no se quedará sin recompensa.
Al que sea ocasión de pecado para esta gente sencilla que cree en mí, más le valdría que le pusieran al cuello una de esas enormes piedras de molino y lo arrojaran al mar.
Si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela; pues más te vale entrar manco en la vida eterna, que ir con tus dos manos al lugar de castigo, al fuego que no se apaga. Y si tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo; pues más te vale entrar cojo en la vida eterna, que con tus dos pies ser arrojado al lugar de castigo. Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo; pues más te vale entrar tuerto en el Reino de Dios, que ser arrojado con tus dos ojos al lugar de castigo, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga".
Palabra del Señor.
Se dice Credo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Padre misericordioso, nuestros dones y conviértelos en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, fuente de toda bendición para tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio para los domingos del Tiempo ordinario
Santo, Santo, Santo...
| ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN | Sal 118,49-50 |
Recuerda, Señor, la promesa que le hiciste a tu siervo; en ella he puesto toda mi esperanza y ha sido ella mi consuelo en la aflicción.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta Eucaristía renueve, Señor, nuestro cuerpo y nuestro espíritu a fin de que podamos participar de la herencia gloriosa de tu Hijo, cuya muerte hemos anunciado y compartido. Por Jesucristo, nuestro Señor.
COMBATIR EL MAL, TRABAJAR POR LA JUSTICIA
Expulsar a los demonios es combatir el mal. Entre otras cosas, para eso convocó Jesús a sus discípulos: "llamó a los que él quiso, y ellos lo siguieron. Constituyó a doce para que se quedaran con él, para mandarlos a predicar y para que tuvieran el poder de expulsar a los demonios" (Mc 3,13-14). Podemos pensar que, como los profetas, los discípulos se dedicaron a denunciar las injusticias que se cometían contra los pobres, las prácticas que excluían a mucha gente de una vida digna, la idolatría del poder y del dinero; que anunciaron la buena nueva de Jesús, que llama a los hombres a vivir la justicia, la paz y la fraternidad. Pero esto de prohibir a otros, que también trabajan por la paz, por la justicia, por la vida en sí, es una atribución que no les corresponde. Por eso, cuando le dicen a Jesús: "Hemos visto a uno que expulsaba a los demonios en tu nombre, y como no es de los nuestros, se lo prohibimos", él les responde: "No se lo prohiban...". Jesús rechaza este celo indebido frente a quienes no pertenecen al círculo de sus allegados: su gracia y su fuerza están presentes más allá de sus seguidores inmediatos. Les da una regla para discernir, en adelante, en casos semejantes: "Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor". Luego insiste en la importancia de la vida, de dar de beber, de no ser ocasión de pecado para la gente sencilla, de entrar en la vida eterna, que es sinónimo de entrar en el Reino de Dios.
¿Qué grupos en tu comunidad o en tu ciudad están trabajando a favor de la vida en todas o alguna de sus dimensiones? ¿Qué cosas han denunciado? ¿Qué acciones han emprendido a favor de la paz y la justicia? Bien cimentados en nuestra fe, juntemos esfuerzos con otras Iglesias u organizaciones para denunciar la corrupción, la violación a los derechos humanos, la explotación irracional de los recursos naturales... Trabajemos juntos por un mundo donde imperen la justicia y la armonía entre los hombres.
* 1ª lectura: Números 11,25-29
La efusión del espíritu sobre los setenta ancianos que debían compartir con Moisés la guía del pueblo, es la respuesta de Dios a las quejas de Moisés que ya no puede solo con el peso de todo el pueblo (Núm 11,11-15). Este espíritu es parte del espíritu que poseía Moisés y del cual participarán también los ancianos convocados a la tienda.
Dos de los ancianos no asistieron y se quedaron en el campamento (v. 26). El "espíritu" se posa igualmente sobre ellos actuando en modo libre y soberano. Josué aconseja a Moisés: "Señor mío, prohíbeselo" (v. 28). Sin embargo Moisés aprueba la acción de Dios: "Ojalá que todo el pueblo de Dios fuera profeta y descendiera sobre todos ellos el espíritu del Señor" (v. 29). Moisés acepta la libertad del espíritu de Dios, que suscita en modo imprevisto y en cualquier lugar personas para guiar al pueblo; al mismo tiempo manifiesta el ideal del pueblo de Dios: que todos sean profetas.
* 2ª lectura: Santiago 5,1-6
La invectiva apasionada de Santiago contra los ricos, al estilo de Amós, es clara y directa. Es inútil comentarla para endulzarla y volverla menos inofensiva e incómoda. El texto tiene un sabor escatológico muy fuerte. Santiago se sitúa desde el final de la historia, cuando Dios emitirá un juicio sobre la conducta de los hombres. Y el juicio sobre los ricos injustos y avaros será una condena implacable. Su fin es irremediablemente negativo y mortal. La riqueza se vuelve fuego que los consumirá, la corrupción y el grito de las víctimas de las injusticias llega hasta Dios. EI Señor no tolera la desigualdad económica que genera injusticia contra los pobres.
* 3ª lectura: Marcos 9,38-43.45.47-48
Jesús camina hacia Jerusalén instruyendo a sus discípulos. Juan hace notar a Jesús un hecho inaudito: Maestro, "hemos visto a uno que expulsaba a los demonios en tu nombre, y como no es de los nuestros, se lo prohibimos" (v. 38). Sus palabras reflejan la tentación de intolerancia y sectarismo de la comunidad cristiana, más preocupada por su expansión y su éxito, que por la llegada del reino de Dios.
"Expulsar demonios" es una expresión que en el evangelio sirve para manifestar, a través de las obras y palabras de Jesús, la llegada del reino como destrucción del mal y realización del hombre como hijo de Dios. Lo extracto del caso es que esto ocurre ahora por medio de alguien que no pertenece al grupo de Jesús. Probablemente se trataba de un exorcista profesional, de los que abundaban en aquella época (Hech 19,13-14), que siente cierta simpatía y confianza hacia el nombre de Jesús, o ha constatado su éxito en la expulsión de demonios, y lo utiliza corno simple fórmula de conjuro.
La respuesta de Jesús contrasta con la actitud de Juan: "No se lo prohiban, porque no hay ninguno que haga milagros en mi nombre, que luego sea capaz de hablar mal de mí. Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor" (v. 40). Aquel "milagro" es una manifestación del poder y la gracia que libera al hombre y que sólo pueden venir de Jesús. De ahí que Jesús explique la situación con un proverbio que exhorta a la tolerancia y al reconocimiento de que el bien y la verdad pueden manifestarse fuera del grupo de sus discípulos, que existe para anunciar y servir al reino de Dios, lo cual a su vez explica la dignidad de los discípulos de Cristo y el valor de un gesto de ayuda y de solidaridad hacia ellos (v. 41).
La enseñanza de Jesús sobre el "escándalo de los pequeños" hace referencia al tropiezo del que pueden ser víctimas los miembros más débiles y frágiles de la comunidad cristiana (vv. 42-48). Escándalo es sinónimo de tropiezo, de obstáculo que hace caer. El don de la fe es tan grande que es necesario vencerse a sí mismos, con tal de no ser estorbo para el camino de la fe de los otros. Esto explica la gravedad del castigo. Se usa implícitamente el lenguaje paulino de los cristianos "maduros" y los "pequeños" (Cfr. Rom 14,13; 1 Cor 8,10-13; 9,22). El tropiezo puede venir también de uno mismo: del modo de comportarse (mano, pie) o de las propias convicciones (ojo). La alusión final del "infierno" no propone una descripción del más allá, sino que es una seria exhortación a vivir el presente, en el que cada ser humano decide su destino último frente a Dios.
SILVIO JOSÉ BÁEZ
Probablemente, en la mayoría de las comunidades parroquiales, ya están definidos los objetivos pastorales del curso; pero el trabajo no está hecho. Ahora debemos estar atentos a las actitudes que se van desarrollando en su seno. Las lecturas de hoy nos pueden servir como pauta para el discernimiento en la dinámica de las relaciones intergrupales e interpersonales.
RIGIDEZ INSTITUCIONAL, SERVICIO PROFÉTICO Y CELOS
El relato de hoy del libro de los Números nos describe la constitución de los setenta ancianos con la misión de servir proféticamente a la comunidad del pueblo de Israel. Lo que importaba era pues el servicio profético, es decir, hacer el bien a la comunidad. Pero Josué prefiere que aquellos hombres que no se habían presentado ante el tabernáculo no ejerzan el bien del servicio profético, por una cuestión que podríamos llamar de "principios", aunque era evidente que estaban ejerciendo el bien al que habían sido llamados. Así nos hace ver que hay celos que por su rigidez quieren ahogar la fuerza del Espíritu. Pero, de hecho, no se trata del celo, sino de un sentimiento que cuesta saber reconocer: los celos.
ACEPTAR A TODO AQUEL QUE ACTÚE HONESTAMENTE EN NOMBRE DE JESÚS, SIN RECELOS
El evangelio nos presenta otros aspectos a tener en cuenta. Como el texto del libro de los Números nos habla del ejercicio del exorcismo que como el servicio profético es trabajar al servicio del bien y ahuyentar el mal. Este ejercicio del bien, nos dice el evangelio, está hecho en nombre de Jesús. Es decir, quien hace el bien no se pone a sí mismo en el centro, sino a Jesús; como diría san Pablo, no se predica a él mismo, sino que anuncia a Jesucristo; y este criterio también sirve para los que somos discípulos de Cristo y formamos parte de la Iglesia. La expresión "no es de los nuestros" debemos leerla a la luz de la respuesta de Jesús: "no hay ninguno que haga milagros en mi nombre, que luego sea capaz de hablar mal de mi". Con la respuesta de Jesús también se pone la atención en otro aspecto de la dinámica de las relaciones comunitarias, como es la tendencia que puede derivar hacia una especie de paranoia generada por una desconfianza hacia los que no son de nuestro grupo, de nuestro círculo. Jesús siempre dejó libres a los que sanó; no les impuso el seguimiento; lo contrario son aquellas actitudes de carácter farisaico que buscan ante todo hacer prosélitos. Lo remacha con la sentencia: "Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor". Dicho de otra manera, si no hay motivos que sean objetivos, debemos mirar nuestro entorno con confianza, y no con recelo.
LAS ACTITUDES Y LAS ACCIONES QUE ALEJAN O ACERCAN A DIOS
Una acción, o un gesto humilde como es dar un vaso de agua a quien está sediento es una buena acción, pero el evangelio nos recuerda que no se puede perder la intencionalidad profunda del gesto: "por el hecho de que son de Cristo". Convendría preguntarse a menudo ante un gesto, como dar un vaso de agua, si expresa el acto de fe que implícitamente manifiesta "por el hecho de que son de Cristo". Que no sea que una acción o una actitud poco reflexionada o poco consciente, sea motivo de escándalo; es decir, "aleje a uno de estos pequeñuelos que creen" del camino de Cristo.
EL PROBLEMA DE SER RICO
Las palabras de la carta de Santiago son especialmente duras. Está claro que van dirigidas a los ricos. Con todo, convendría tener presente que podemos hacer una doble lectura; por un lado dirigida a los ricos, pero fijémonos bien, porque hay una tendencia a pensar que esto no es para mi persona; pero por otro lado, el texto nos habla en plural y cabría reflexionar y tomar conciencia, de que, aun cuando no estamos en un país de primer mundo, tenemos que preocupamos por las actitudes poco solidarias de nuestra sociedad, y más particularmente de nuestras propias actitudes, ya que incluso queriendo ser discípulos de Cristo, no somos servidores del bien, del bien común en un mundo globalizado. Las palabras de la carta cuando dice: "Han vivido ustedes en este mundo entregados al lujo y al placer, engordando como reses para el día de la matanza", nos pueden ayudar a tomar compromisos concretos.
LUIS PLANAS
En su camino hacia Jerusalén, Jesús lleva a cabo un proceso de formación de sus discípulos, que simbolizan al creyente que va descubriendo el sentido pleno de su fe aún imperfecta. Un aspecto central de esa formación es la capacidad de entrega y de servicio que debe tener quien sigue a Jesús y colabora en su obra.
El evangelio de hoy nos presenta una objeción que expresa el apóstol Juan para que otros, que no siguen de cerca a Jesús, participen en su movimiento (Mc 9,38). Juan parece no haber comprendido el mensaje del Maestro; pues parece que para él la salvación y la posibilidad de hacer el bien son monopolio de una sola clase de elegidos o de especialistas.
Algo semejante sucede en la primera lectura, que nos refiere la reacción impulsiva de Josué. Este al ver que el Espíritu de Dios supera en su efusión, de alguna manera, los rígidos confines de la clase sagrada de los setenta ancianos, le pide a Moisés que lo prohiba.
Tanto Jesús como Moisés, ante esta idea del ministerio de la salvación como dominio y privilegio, responden exaltando el esplendor de la libertad y de la generosidad de Dios. Este es el sentido de la palabra de Jesús en Marcos: «El que no está contra nosotros está por nosotros» (9,40). Y también Moisés tiene una palabra de negación de cualquier sectarismo y de exaltación de la multiplicidad de los carismas: «¡Ojalá que todo el pueblo del Señor profetizara, porque Él les daba su Espíritu!» (Núm 11,29). El apóstol auténtico se alegra por el bien sembrado en todo ser humano, de cualquier cultura y raza que sea.
Pero el tema principal del discurso de Jesús en este pasaje está construido sobre el eje pequeños-escándalo. La palabra "pequeños" aquí y en otros pasajes del Nuevo Testamento parece referirse a los creyentes de fe frágil y aún insegura. El "escándalo" indica el tropiezo que una piedra o un obstáculo imprevisto puede crear en el sendero de un caminante. Jesús expresa aquí un llamado a la atención y cuidado que hace falta tener para con los "pequeños". Ellos tienen necesidad de una mano que los sostenga, de un ojo que los ilumine, de un pie que ayude sus pasos vacilantes. El respeto y el cuidado por "el otro", sobre todo si se trata de los "pequeños", debe estar en el centro del compromiso pastoral de la comunidad cristiana.
Este domingo se termina la lectura de la Carta de Santiago (segunda lectura). Se trata de una página célebre por su valentía y por su vehemencia: es la conocida invectiva contra los ricos, del capítulo 5. Su tono es apasionado y ardiente, como el del profeta Amós, y la denuncia es explícita y directa, sin atenuaciones diplomáticas. Sobre esas injusticias vergonzosas, Santiago anuncia el juicio inexorable de Dios.
Que nuestra participación en la Eucaristía nos obtenga del Señor esa amplitud de corazón que Él quiere ver en sus discípulos, y que nos ayude a imitar su actitud de preocupación y cariño por los más pequeños de nuestro mundo.
CARLOS SOLTERO, S.J.
LA PALABRA DE DIOS HOY
EL "SALARIO QUE HEMOS DEFRAUDADO...
ESTÁ CLAMANDO -según la segunda lectura de hoy- CONTRA NOSOTROS.