
Propio Comentario Nota exegética Orientaciones para la celebración
| ANTÍFONA DE ENTRADA | Sal 27,8-9 |
Firmeza es el Señor para su pueblo, defensa y salvación para sus fieles. Sálvanos, Señor, vela sobre nosotros y guíanos por siempre.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Padre misericordioso, que nunca dejas de tu mano a quienes has hecho arraigar en tu amistad, concédenos vivir siempre movidos por tu amor y un filial temor de ofenderte. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
Aquí se romperá la arrogancia de tus olas.
Del libro de Job: 38,1.8-11
El Señor habló a Job desde la tormenta y le dijo: "Yo le puse límites al mar, cuando salía impetuoso del seno materno; yo hice de la niebla sus mantillas y de las nubes sus pañales; yo le impuse límites con puertas y cerrojos y le dije: 'Hasta aquí llegarás, no más allá. Aquí se romperá la arrogancia de tus olas' ".
Palabra de Dios.
| SALMO RESPONSORIAL | Del salmo 106 |
R/. ¡Demos gracias al Señor por sus bondades.
Los que la mar surcaban con sus naves,
por las aguas inmensas negociando,
el poder del Señor y sus prodigios
en medio del abismo contemplaron. R/.
Habló el Señor y un viento huracanado
las olas encrespó;
al cielo y al abismo eran lanzados,
sobrecogidos de terror. R/.
Clamaron al Señor en tal apuro
y él los libró de sus congojas.
Cambió la tempestad en suave brisa
y apaciguó las olas. R/.
Se alegraron al ver la mar tranquila
y el Señor los llevó al puerto anhelado.
Den gracias al Señor por los prodigios
que su amor por el hombre ha realizado. R/.
SEGUNDA LECTURA
Ya todo es nuevo.
De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 5,14-17
Hermanos: El amor de Cristo nos apremia, al pensar que si uno murió por todos, todos murieron. Cristo murió por todos para que los que viven ya no vivan para sí mismos, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.
Por eso nosotros ya no juzgamos a nadie con criterios humanos. Si alguna vez hemos juzgado a Cristo con tales criterios, ahora ya no lo hacemos. El que vive según Cristo es una creatura nueva; para él todo lo viejo ha pasado. Ya todo es nuevo.
Palabra de Dios.
| ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO | Lc 7,16 |
R/. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R/.
EVANGELIO
¿Quién es éste, a quien hasta el viento y el mar obedecen?
+ Del santo Evangelio según san Marcos: 4,35-41
Un día, al atardecer, Jesús dijo a sus discípulos: "Vamos a la otra orilla del lago". Entonces los discípulos despidieron a la gente y condujeron a Jesús en la misma barca en que estaba. Iban además otras barcas.
De pronto se desató un fuerte viento y las olas se estrellaban contra la barca y la iban llenando de agua. Jesús dormía en la popa, reclinado sobre un cojín. Lo despertaron y le dijeron: "Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?" Él se despertó, reprendió al viento y dijo al mar: "¡Cállate, enmudece!" Entonces el viento cesó y sobrevino una gran calma. Jesús les dijo: "¿Por qué tenían tanto miedo? ¿Aún no tienen fe?" Todos se quedaron espantados y se decían unos a otros: "¿Quién es éste, a quien hasta el viento y el mar obedecen?"
Palabra del Señor.
Se dice Credo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza que vamos a ofrecerte, a fin de que purifique nuestros corazones y podamos corresponder a tu amor con nuestro amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio para los domingos del Tiempo ordinario
Santo, Santo, Santo...
| ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN | Sal 144,15 |
Los ojos de todos los hombres te miran, Señor, llenos de esperanza, y tú das a cada uno su alimento.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has renovado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, concédenos que la participación en esta Eucaristía nos ayude a obtener la plenitud de la redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
TENER FE
"No temas" es otra forma de decir "ten fe, confía". Esto lo podemos ver en varios pasajes del Evangelio. El día de la Anunciación, el ángel dijo a María: "No temas, María, pues Dios te ha concedido su favor" (Lc 1,30). A los pastores que cuidaban sus rebaños cerca de Belén, se les dijo: "No teman, pues les anuncio una gran alegría..." (Lc 2,10). En el lago de Genesaret Jesús dijo a Pedro: "No temas, desde ahora serás pescador de hombres" (Lc 5,10).
En el evangelio de este domingo, Jesús cuestiona la falta de fe de sus discípulos: "¿Por qué tenían tanto miedo? ¿Aún no tienen fe?". Sí, la situación era muy critica: soplaba un fuerte viento, las olas se estrellaban contra la barca, el agua se metía por todos lados... por eso los discípulos despertaron a Jesús, que dormía tranquilamente en la popa: "Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?". Estos, que se han apartado de la muchedumbre para ir "a la otra orilla" y seguir a Jesús con más radicalidad, no han madurado en su fe. En los momentos difíciles, cuando hay que tener más fe, los discípulos dudan, se llenan de miedo; se les olvida que Jesús está con ellos al frente de la barca.
¿Cuáles son esos vientos que nos azotan y nos impiden llegar a buen puerto? ¿Cuáles son esas tormentas que sacuden tanto nuestra barca y nos llevan a exclamar: "Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?". ¿Cuáles son los problemas que más aquejan al país, a nuestra comunidad, a la familia?
En estos momentos difíciles es cuando hay que tener más fe; una confianza plena de que Jesús, de una u otra manera, está con nosotros.
* 1ª lectura: Job 38,1.8-11
Después de que Job, abatido por su dolor, ha luchado por encontrar una respuesta satisfactoria a su situación, aparece Yahvé, hablándole desde "la tormenta", desde el lugar de una fuerza destructiva, pero no para aniquilar a Job, sino para responderle. La tormenta manifiesta la trascendencia y la inaccesibilidad de Dios; la palabra, su voluntad de diálogo y de cercanía.
Dios lleva a Job a confrontarse con los misterios del cosmos, para que éste se confronte consigo mismo y se reconcilie con su condición de creatura (Job 38-41). Uno de los interrogantes que le plantea es el misterio del mar, imponente con sus olas impetuosas, pero que no logra atravesar un límite que se le ha impuesto. ¿Quién ha logrado tal maravilla? ¿Cómo se explica? El comportamiento del mar revela el misterio y la omnipotencia de Dios, delante del cual el mar no es sino un pequeño niño rebelde envuelto en pañales. Como el cosmos y sus misterios están en manos de Dios, así también la historia humana con sus enigmas e incógnitas . En su dolor, Job quería entender a Dios; Dios ahora le lanza una andanada de preguntas sin solución, para que comprenda que el hombre no puede comprenderlo todo.
* 2ª Iectura: 2 Corintios 5,14-17
Pablo interpreta su pasión apostólica a partir del Misterio Pascual de Cristo. Su ardor apostólico, su amor de evangelizador y testigo de la fe, es respuesta a otro amor, al amor sacrificado y salvador del Señor: "El amor de Cristo nos apremia" . Y esto a tal punto de no vivir ya para sí, sino para Jesús, que murió y resucitó por todos (vv. 14-15). La experiencia de Cristo Resucitado ha hecho que Pablo cambie sus parámetros y criterios de juicio. Antes, cuando perseguía a los cristianos, juzgaba a Jesús mismo con criterios "humanos". Desde que fue llamado por el Señor, "ya no", no juzga con criterios y lógica humana, sino iluminado por la fe.
* 3ª Iectura: Marcos 4,35-41
Después de haber pronunciado el discurso de las parábolas (Mc 4,1-34), Jesús decide pasar con sus discípulos "a la otra orilla" del lago de Galilea, una zona extranjera y pagana. Mientras se dirigen al otro lado del lago, se desata un "fuerte viento", que amenazaba con hundir la barca. La tempestad y las grandes olas parecen representar los obstáculos a la difusión del reino más allá de los confines de Israel y, por lo tanto, a la misión post-pascual de la Iglesia.
Jesús duerme. En la Biblia, el sueño es comparado con la ausencia. El salmista, por ejemplo, exclama: "Despierta, ¿por qué duermes, Señor mío? Levántate, no nos rechaces para siempre" (Sal 44,24; Cfr. 35,23; 59,6; 78,65; etc.). Probablemente en el relato de Marcos se alude a la situación post-pascual, cuando Jesús parece lejano, como si estuviera muerto. En el mismo evangelio de Marcos, la muerte es comparada al sueño (Cfr. Mc 5,39).
Jesús es despertado por los discípulos. Marcos describe el despertar de Jesús con el verbo griego diegèiro, que recuerda su condición actual de resucitado, ausente pero al mismo tiempo presente. Ordena soberanamente a las fuerzas de la naturaleza que se calmen. Su acción evoca el poder de Dios, creador del mundo y liberador de su pueblo, a través del dominio sobre los elementos cósmicos (Cfr. Sal 65,8; 106,9; etc.). Marcos utiliza, para el lago, el término "mar", que en el imaginario popular evocaba el ámbito del caos, del mal y de lo demoníaco.
El grito de los discípulos: "Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?", es interpretado por Jesús, no como una invocación de confianza y de esperanza ante él, sino como temor y falta de fe: "¿Por qué tenían tanto miedo? ¿Aún no tienen fe?" (v. 40). Para Jesús, el miedo se opone a la fe. Aunque él está con ellos, los discípulos dudan de su presencia salvadora.
El relato concluye con la pregunta final de los discípulos: "¿Quién es éste, a quien hasta el viento y el mar obedecen?" (v. 41). A pesar de estar con él desde hace mucho tiempo, no lo conocen. El evangelista, que ha anticipado la identidad de Jesús desde el inicio como Mesías e Hijo de Dios (Mc 1,1), invita al lector del evangelio a confrontar su propia fe en Jesús que, como Señor, domina las fuerzas hostiles al reino de Dios, y como Resucitado, está presente con su eficacia salvadora en medio de las tensiones y conflictos de la historia.
SILVIO JOSÉ BAEZ
SITUACIÓN LITÚRGICA
Retornamos los domingos del tiempo ordinario, que dejamos a finales de febrero para entrar en la Cuaresma. Desde hoy hasta el final del año litúrgico los domingos no tienen un acento especial. Tienen la importancia de ser domingo, el primer día de la semana, en el cual celebramos la Pascua del Señor, recordando el domingo en que él, saliendo glorioso del Sepulcro, abría a la humanidad el camino de la vida. En la monición de entrada se puede hacer hoy una breve catequesis sobre el domingo, siguiendo por ejemplo lo que dice la Sacrosanctum Concilium 106: los fieles deben reunirse para escuchar la Palabra y celebrar la Eucaristía. Para la comunidad cristiana, el acercamiento dominical a la Palabra y a la Eucaristía es la catequesis que recibe para profundizar el sentido de la fe y aplicarla a su vida real, diaria.
Sabemos que, entre nosotros, los que asisten regularmente a la Misa del domingo son una minoría. Pues bien, con toda probabilidad la gran mayoría no recibe otra catequesis que la de la Misa dominical. La misión del presbítero, y de los demás responsables de la liturgia, de acompañar a los fieles hacia la comprensión cristiana de la vida y la fidelidad vivida, es importante, y la responsabilidad, seria.
SE DESATÓ UN FUERTE VIENTO (Evangelio)
La fuerza del mar y de las tempestades han estado en muchas culturas, también la bíblica, ejemplo de fuerzas incontrolables, peligrosas para el hombre, una especie de caos antidivino. La barca de los discípulos a merced de las olas es una muestra de la debilidad humana en medio de las fuerzas hostiles de la naturaleza, y, en general, de la dureza de la vida. La primera lectura, del libro de Job, prepara el pasaje evangélico. En él se expresa la convicción religiosa de Job y del Antiguo Testamento: "Y le dije [al mar]: '... Aquí se romperá la arrogancia de tus olas' ". El poder de Dios es superior a cualquier fuerza, por poderosa que parezca, tanto de la naturaleza como del hombre.
Esta imagen de Dios ha dominado la convicción religiosa de la humanidad: Dios es el Omnipotente, todo se le debe someter. Pasar de esta convicción a la del poder terrible de Dios era un paso; Dios es el poder absoluto y sin control, que puede descargar su ira sobre el hombre pecador y puede imponerle lo que él quiera, sin que nadie pueda pedirle cuentas. Probablemente esta imagen de Dios está detrás del ateísmo de los tiempos modernos, la "muerte de Dios" es la única manera de hacer posible la vida, la libertad, la realización del hombre. Y también probablemente esta imagen de Dios continúa, de un modo u otro, en muchas actitudes religiosas, también entre nosotros, inclinadas más bien al miedo, al respeto y al escrúpulo, tanto vividos como provocados.
"¿QUIÉN ES ÉSTE?" (Evangelio)
Jesús asume la herencia del Antiguo Testamento y la lleva a su verdadera realización. Jesús, de pie en la barca, increpando al viento y al agua, recuerda a la palabra poderosa de Dios del Antiguo Testamento. Pero cabe decir de qué manera lo realiza. Jesús, de pie en la barca, es signo del Señor Resucitado; y él mismo dormido en medio de la tempestad, es signo de su muerte, "dormido" en la cruz, débil él también y víctima de la humanidad perdida que lo crucifica. Jesús de pie venciendo al mar no muestra sólo poder; es signo de su verdadera victoria. Él vence el mal del mundo, el odio, el orgullo, la sensualidad, la injusticia, no simplemente "dominando" sino amando, perdonando, dándose. Esto lo hizo víctima real hasta perder la vida, mas es precisamente así como vence. Muriendo en la cruz sin odio, sin venganza, perdonando, amando y perdiéndolo todo, vencía en él mismo todas las fuerzas que destruyen nuestra vida humana. Y es precisamente así como revela el verdadero poder de Dios. El Omnipotente no lo bajó de la cruz, sino que por la fuerza de su Espíritu, omnipotencia del amor, lo hizo Hombre Pleno, Salvado y Salvador.
"¿POR QUÉ TENIAN TANTO MIEDO? ¿AÚN NO TIENEN FE?" (Evangelio)
Éstas palabras expresan el centro más misterioso y más radical de la experiencia cristiana. Quieren decir: "¿Aún no tienen fe en mí?". Jesús pide la confianza absoluta en él. Esto no significa confianza en su poder; él no ha venido a ejercer ningún poder. Significa la fe en él. Quien cree en él es el que participa de su experiencia del amor, la pobreza y el perdón; éste es quien vence a las fuerzas aparentemente invencibles del pecado y de la muerte. Es la única manera de vencerlas. "Cristo murió por todos para que los que viven ya no vivan para sí mismos, sino para aquel que murió y resucitó por ellos" (2ª lectura).
Sólo es preciso abrir los ojos y mirar nuestra humanidad. Muchos no saben resistir los ataques del mal y caen en el orgullo, el egoísmo, el afán de poder, el desprecio a los demás, la búsqueda del dinero, la incapacidad de perdonar y dialogar... Pero hay otros que "creen" a pesar de todo, son capaces de amar, perdonar, buscar la justicia, traer la paz, confiar por encima de todo. Han superado las decepciones y el miedo; encuentran la vida. "El que vive según Cristo es una creatura nueva; para él todo lo viejo ha pasado. Ya todo es nuevo" (2ª lectura).
GASPAR MORA
La primera lectura de hoy está tomada de una de las mejores páginas, literariamente hablando, de la Biblia, el célebre 'primer discurso de Dios' en el libro de Job (Job 38). Dios acepta las protestas apasionadas del doliente y decide bajar a manifestar su posición ante Job. Pero, en vez de justificarse, Dios revela a Job, por medio de una serie de contrapreguntas, su verdadero rostro, que no se puede reducir con un esquema simplista.
En ese interrogatorio, Dios hace pasar, como en un video lleno de colorido, todas las maravillas del universo, y Job está ahí como un peregrino asombrado, que sólo es capaz de descifrar uno que otro fragmento de ese cuadro maravilloso y casi infinito de los seres.
Uno de los cuadros de ese álbum está dedicado al mar, que puede ser principio de vida y de fecundidad, pero también causa de destrucción y de muerte. Por eso es usado como símbolo de las potencias obscuras de la nada, de las energías caóticas incontrolables para el ser humano. Pero la creación (el mar incluido) está sometida a una persona omnipotente, que quiere, ordena y realiza: la persona de Dios, creador todopoderoso.
Con la escena del libro de Job hace juego el relato evangélico de la tempestad calmada por Jesús (Mc 4,35-41). Esta escena forma parte de una serie de cuatro 'milagros' que acompañan a las palabras de Jesús pronunciadas antes, en el discurso de las parábolas (Mc 4,1-34). En el centro de cada uno de esos milagros encontramos un rasgo del rostro secreto de este hombre, Jesús, cuyo aspecto aparece cada día más misterioso y sorprendente.
En la estructura de este salvamento milagroso entran en juego tres actores. El primero es el cosmos enfurecido, símbolo visible de las tempestades de la historia y de la naturaleza. Otra clase de actores está representada por los discípulos, que invocan a Jesús como "maestro"; pero en realidad le atribuyen el poder de aplacar la tempestad; lo cual en el libro de Jonás y en el de Job es algo que pertenece solamente a Dios. Y el tercer actor es el mismo Cristo, que domina toda la escena, imponiéndose al primer actor, al mar personificado. "Calla, enmudece" son expresiones típicas de los exorcismos contra el poder diabólico del mal. - La escena deja de ser un puro salvamento físico para convertirse en un signo misterioso de la victoria sobre el mal. Cristo aparece como el Señor del universo y de la historia; sólo Él puede dominar el mal y of recer a quienes creen en Él el don de la paz y de la esperanza.
La segunda lectura, nos ofrece un párrafo de la Segunda Carta a los Corintios. El apóstol había indicado antes una serie de contrastes entre la miseria y la grandeza de la existencia cristiana (2 Cor 4,7-12), que llegan ahora a su vértice, con la antítesis fundamental entre vida y muerte, pasado y futuro, pecado y salvación. La fuerza que permite el paso de una línea a otra es únicamente el amor de Cristo, que Pablo proclama con pasión y entusiasmo.
Dios salvador se nos hace presente en Jesús, que está aquí con nosotros en nuestra celebración de la Eucaristía. Podemos estar seguros de que en Él tenemos la paz y la esperanza, el triunfo sobre los poderes del mal.
CARLOS SOLTERO, S.J.
LA PALABRA DE DIOS HOY
LO IMPORTANTE NO ES
"NO TENER MIEDO", SINO "TENER FE"