LA NATIVIDAD DEL SEÑOR
25 de diciembre, Ciclos A, B, C

Propio     Nota exegética     Dios Hoy     Misas Navideñas


Jueves
Misa de medianoche

Casulla_Morada

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 2,7

El Señor me dijo: Tú eres mi Hijo, hoy te engendré yo.

O bien

Alegrémonos todos en el Señor, porque nuestro salvador ha nacido en el mundo. Del cielo ha descendido hoy para nosotros la paz verdadera.

Se dice Gloria

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que hiciste resplandecer esta noche santísima con el nacimiento de Cristo, verdadera luz del mundo, concédenos que, iluminados en la tierra por la luz de este misterio, podamos también disfrutar de la gloria de tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.


PRIMERA LECTURA

Un hijo se nos ha dado.

Del libro del profeta Isaías: 9,1-3.5-6

El pueblo que habitaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en tierra de sombras, una luz resplandeció.

Engrandeciste a tu pueblo e hiciste grande su alegría. Se gozan en tu presencia como gozan al cosechar, como se alegran al repartirse el botín. Porque tú quebrantaste su pesado yugo, la barra que oprimía sus hombros y el cetro de su tirano, como en el día de Madián.

Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; lleva sobre sus hombros el signo del imperio y su nombre será: "Consejero admirable", "Dios poderoso", "Padre sempiterno", "Príncipe de la paz"; para extender el principado con una paz sin límites sobre el trono de David y sobre su reino; para establecerlo y consolidarlo con la justicia y el derecho, desde ahora y para siempre. El celo del Señor lo realizará.
Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL Del salmo 95

R/. Hoy nos ha nacido el Salvador.

Cantemos al Señor un canto nuevo,
que le cante al Señor toda la tierra;
cantemos al Señor y bendigámoslo. R/.

Proclamemos su amor día tras día,
su grandeza anunciemos a los pueblos;
de nación en nación, sus maravillas. R/.

Alégrense los cielos y la tierra,
retumbe el mar y el mundo submarino.
Salten de gozo el campo y cuanto encierra,
manifiesten los bosques regocijo. R/.

Regocíjese todo ante el Señor,
porque ya viene a gobernar el orbe.
Justicia y rectitud serán las normas
con las que rija a todas las naciones. R/.

SEGUNDA LECTURA

La gracia de Dios se ha manifestado a todos los hombres.

De la carta del apóstol san Pablo a Tito: 2,11-14

Querido hermano: La gracia de Dios se ha manifestado para salvar a todos los hombres y nos ha enseñado a renunciar a la vida sin religión y a los deseos mundanos, para que vivamos, ya desde ahora, de una manera sobria, justa y fiel a Dios, en espera de la gloriosa venida del gran Dios y salvador, Cristo Jesús, nuestra esperanza. El se entregó por nosotros para redimirnos de todo pecado y purificarnos, a fin de convertirnos en pueblo suyo, fervorosamente entregado a practicar el bien.
Palabra de Dios.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Lc 2,10-11

R/. Aleluya, aleluya.

Les anuncio una gran alegría: Hoy nos ha nacido el Salvador, que es Cristo, el Señor. R/.

EVANGELIO

Hoy nos ha nacido el Salvador.

+ Del santo Evangelio según san Lucas: 2,1-14

Por aquellos días, se promulgó un edicto de César Augusto, que ordenaba un censo de todo el imperio. Este primer censo se hizo cuando Quirino era gobernador de Siria. Todos iban a empadronarse, cada uno en su propia ciudad; así es que también José, perteneciente a la casa y familia de David, se dirigió desde la ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, llamada Belén, para empadronarse, juntamente con María, su esposa, que estaba encinta.

Mientras estaban ahí, le llegó a María el tiempo de dar a luz y tuvo a su hijo primogénito; lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, porque no hubo lugar para ellos en la posada.

En aquella región había unos pastores que pasaban la noche en el campo, vigilando por turno sus rebaños. Un ángel del Señor se les apareció y la gloria de Dios los envolvió con su luz y se llenaron de temor. El ángel les dijo: "No teman. Les traigo una buena noticia, que causará gran alegría a todo el pueblo: hoy les ha nacido, en la ciudad de David, un salvador, que es el Mesías, el Señor. Esto les servirá de señal: encontrarán al niño envuelto en pañales y recostado en un pesebre".

De pronto se le unió al ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: ''Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad!"
Palabra del Señor.

Se dice Credo. A las palabras del Credo "y por obra..." hay que arrodillarse.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos esta noche de Navidad, a fin de que, al recibirlas nosotros convertidas en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos transformes en él, en quien nuestra naturaleza está unida a la tuya. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio II-III de Navidad

Si se usa el Canon romano, se dice "Reunidos en comunión" propio. (En la Misa que se celebra en la vigilia de Navidad, se dice: "para celebrar la noche santísima en que..."). En la Plegaria eucanstica II se dice "Acuérdate, Señor" propio. En la Plegaria eucarística III se dice "

" correspondiente.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 1,14

El Verbo se hizo hombre y hemos visto su gloria.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú, Señor, que nos has concedido el gozo de celebrar esta noche el nacimiento de tu Hijo, ayúdanos a vivir según su ejemplo para llegar a compartir algún día con él la gloria de su Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Al Menu




Notas exegéticas

* 1ª lectura: Isaías 9,1-3.5-6

El poema de Isaías, que tiene como contexto histórico el de la deportación de la población de Galilea por el rey asirio Tiglatfalasar en el s. VIII a.C. (2 Re 15,29), hace referencia a esta población que ha sufrido la injusticia y la guerra (Is 8,23), pero que ahora encuentra motivos para alegrarse y para esperar.

La luz es imagen de la vida y de la salvación que viene de Dios (Cfr. Gén 1,3; Sal 104,1-2; Jn 8,12; 1 Jn 1,5). Junto a la luz se describe una situación de júbilo: "hiciste grande su alegría. Se gozan en tu presencia como gozan al cosechar" (v. 2). El texto ofrece tres razones que explican tanta alegría (vv. 3-5):

(a) Dios ha hecho desaparecer al tirano y al opresor;

(b) no queda ya ningún residuo de guerra o de violencia;

(c) un personaje misterioso aparece en el horizonte de la historia dando nuevas esperanzas ("un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado").

Isaías no habla precisamente del nacimiento de un niño, sino de la ascensión al trono de un nuevo rey (Cfr. Sal 2,6-8). El pueblo se goza, porque junto a las nuevas perspectivas de paz y de liberación, sube al trono un soberano que suscita grandes expectativas. Se alude probablemente a Ezequías, en quien el pueblo depositó muchas esperanzas. Éste es el sentido de los títulos que se le dan: "Consejero admirable" (capaz de realizar los proyectos de Dios), "Dios poderoso" (dócil y abierto a Dios que lo ha adoptado como su hijo), "Padre sempiterno" (rey que como padre se preocupa por el bienestar de su pueblo), "Príncipe de la paz" (gobernante que utiliza su poder político para fomentar y conservar la paz). El profeta sabe que esto es soñar mucho y que sólo Dios podrá realizar semejante ideal. Por eso afirma al final del poema: "El celo del Señor lo realizará" (v. 6).

* 2ª Iectura: Tito 2,11-14

Esta lectura parece ser una de profesión de fe de la antigua comunidad cristiana. El texto habla del misterio cristiano como "epifanía": "La gracia de Dios se ha manifestado (epifáne)" (v. 11). La humanidad entera está llamada a abrirse al don de la vida en Cristo Jesús (v. 12) y a seguir esperando otra "epifanía", "la gloriosa venida (manifestación) (epifáneia tes dóxes) del gran Dios y Salvador, Cristo Jesús" (v. 13).

* 3ª lectura: Lucas 2,1-14

Lucas no pretende datar el nacimiento de Jesús, sino colocarlo al interior de la historia humana universal. El censo promulgado por Augusto, emperador de Roma, es también la ocasión providencial para que José, de la casa de David, y María, su esposa encinta, vayan a Belén, la ciudad de David, y allí nazca el Mesías davídico, anunciado por las Escrituras (Cfr. Miq 5,1).

El nacimiento ocurre en un ambiente de pobreza y de marginación (vv. 6-7). se subraya no tanto la falta de hospitalidad, sino la extrema penuria en la que nace el Mesías, pobre entre los pobres. El niño es el "primogénito" de María, con lo cual Lucas señala que Jesús goza de los privilegios de la consagración a Dios (Cfr. Lc 2,22s.). El relato da énfasis al amor maternal con el que es acogido: María "lo envolvió en pañales". La frase puede evocar también la condición real del niño, si pensamos en las palabras que el libro de la Sabiduría pone en boca de Salomón: "Me crié entre pañales y cuidados, pues ningún rey comenzó de otro modo su existencia" (Sab 7,4).

En la segunda parte del relato (vv. 8-14), un ángel del Señor anuncia a unos pastores anónimos el acontecimiento. Estos hombres pobres y marginados son los primeros que reciben el anuncio. Por primera vez Lucas utiliza el verbo euangelizesthai, evangelizar, anunciar una buena noticia (v. 10). El anuncio es portador del gozo de la salvación. El énfasis en el "hoy" subraya la conclusión de la época de las promesas y la perennidad del don de Dios. El estilo del anuncio angélico es el de las proclamaciones "reales" del mundo helenístico.

Ha nacido "un Salvador, que es el Mesías, el Señor" (v. 11). La salvación es la misión del "Mesías-Señor", títulos que condensan la confesión de fe cristiana (Cfr. Hech 2,36). A los pastores se les da un signo, que no es una intervención portentosa de Dios, sino la paradoja de un Dios que comparte con los hombres la pobreza y la indigencia (v. 12). El texto concluye con un himno de alabanza, que canta la manifestación del esplendor de la gloria divina en el acontecimiento humilde de Belén y proclama la paz en la tierra como comunión plena con Dios y entre los hombres (vv. 13-14).

SILVIO JOSÉ BÁEZ

Al Menu





ESTÁ BIEN EL "NACIMIENTO"
COMO LO HAMOS PUESTO